Con una gran personalidad artística, Celia Calderón fue la primera mujer en impartir clases en la Academia de San Carlos.

Celia Calderón

Celia Calderón de la Barca nació en el estado de Guanajuato en 1921. En 1942 ingresó a la Escuela Nacional de Artes Plásticas y a la Escuela de las Artes del Libre, donde aprendió grabado en el taller de Francisco Díaz de León.

Celia Calderón fue la primera mujer en impartir clases en la Academia de San Carlos con tan solo 25 años; enseñó grabado, pintura y dibujo. Durante su carrera enseñó a varias generaciones de artistas en la Sociedad para el Impulso de las Artes y la Escuela Nacional de Artes Plásticas.

Su gran talento con el grabado la llevó a formar parte de la Sociedad Mexicana de Grabadores en 1947, junto con otros artistas y dos años más tarde fue miembro fundador del Salón de la Plástica Mexicana.

En 1950 recibió una beca del Instituto Nacional de Bellas Artes y el British Council para estudiar en la Slate School of Fine Art de Londres.

En 1952 se incorporó al Taller de Gráfica Popular, un colectivo degrabadores fundado en 1937 por Leopoldo Méndez, Pablo O'Higgins y Luis Arenal Bastar.

Celia Calderón, Mamita linda, 1945

Celia Calderón destacó dentro de los grupos y sociedades artísticas de su época. Tuvo la oportunidad de viajar y conseguir becas que reconocieron y distinguieron su trabajo como artista.

Tuvo su primera exposición individual en 1951. Su trabajo fue presentado en varios lugares de México, China, Estados Unidos, Canadá, Sudamérica y varios países europeos. En 1955 ganó el Salón de Otoño del Salón de la Plástica Mexicana.

En 1957 recibió una invitación de la Unión Soviética para viajar a Pekín y exponer su trabajo, en donde conoció los talleres de varios artistas chinos prominentes.

Celia Calderón, La familia, 1948

Su nombre era respetado en el círculo cultural y su obra fue reconocida por Justino Fernández, crítico considerado como el padre de la Historia del Arte Moderno mexicano.

Trabajó con óleo, acuarela, xilografía, litografía, linóleo e intaglio.  A través del color y con un estilo nacionalista, Celia narraba la vida indígena y el mestizaje que nos otorgó una identidad cultural.

Se suicidó el 9 de octubre de 1969 pegándose un tiro en la cabeza en la Academia de San Carlos.

Obras

Celia Calderón, Velando su sueño, 1943
Celia Calderón, Mujer cargando a una niña, 1940-60
Celia Calderón, Joven con rebozo, 1948
Celia Calderón, Bañista, 1950
Celia Calderón, Niñas chinas, 1958
Celia Calderón, Maternidad, 1960
Celia Calderón, Exterminio, 1960
Celia Calderón, Desolación, 1960