Nació el 16 de septiembre de 1908 en Coyoacán, Ciudad de México. Hija de Jesús Urueta Siqueiros, escritor, político y orador y Tarsilia Sierra González, también escritora.

Su relación con el mundo gráfico se inició desde niña, pues su casa era la sede de la Revista Moderna en la que su padre participaba como crítico de arte. Creció en un ambiente artístico e intelectual, con las revistas y libros de la biblioteca familiar.

En 1919, Cordelia y su familia se trasladaron a Buenos Aires, donde su padre falleció a meses de su llegada. La familia regresó a México. Justo Sierra, su tío abuelo, se convirtió en su tutor.

Cordelia, con su sensibilidad por la pintura al aire libre, ingresó a la Escuela de Pintura de Churubusco en 1924. En la escuela, se inclinó hacia los temas nacionalistas: optaba por realizar retratos de su profesor, de las señoras que ayudaban en su casa y de las personas más cercanas a ella. Es así como iniciaría la primera etapa de su producción artística.

Durante un viaje a Nueva York en 1929, conoció a Alma Reed, promotora del arte mexicano y dueña de la Galería Delfic Studios, quien la invitó a participar en una exhibición colectiva junto a José Clemente Orozco y Rufino Tamayo.

Urueta se retiró por un tiempo de la pintura por problemas de salud.

En 1932, ingresa a la Secretaría de Educación Pública como profesora de arte y conoce a artistas como Leopoldo Méndez, Juan Soriano, Carlos Mérida, María Izquierdo, Francisco Gamboa, Pastor Velázquez y Gustavo Montoya, con quien contraería matrimonio años después. A través de ellos, Cordelia iniciaría su formación académica formal en las artes.

Obtuvo un puesto como canciller en la Embajada de México en Francia y se muda junto con su esposo a París en 1938. En París, convivió con su primo David Alfaro Siqueiros y otros artistas que contribuyeron a su desarrollo artístico.

Cordelia Urueta, Sin título, 1945

Cuando regrsó a México observó el paisaje, los colores y los rostros que atraparon su atención, logró ver el país con otros ojos. Comenzó a pintar profesionalmente con su país como tema central de su trabajo.

Su primera exposición fue en el Salón de la Plástica Mexicana en 1950. Dr. Atl, amigo y seguidor de Urueta, escribió la introducción al catálogo de la exposición.

Cordelia es una espiritualista, que posee cualidades indispensables para producir obras de arte con pasión…. Estamos enfrente de un temperamento de una colorista, que busca envolver dentro del movimiento de masas, la potencia del color”. –Dr. Atl

Obtuvo sus mayores logros artísticos a finales de 1950 e inicios de 1960, con exposiciones en México, Francia, Jerusalén, Escandinavia, Perú, Honduras, Japón y Nueva York. También ganó varias bienales como la Interamericana de Pintura y la VI Bienal de Sao Paulo, Brasil de 1961 y fue una de las artistas mencionadas en el libro “Cien años de la pintura Mexicana” de 1967.

El Museo de Arte Moderno de México realizó una exposición retrospectiva de su trabajo en 1985.

Cordelia Urueta, Autorretrato, 1950
Lo que más me interesa en el arte es la sorpresa. Hasta que no llego a sorprenderme con lo que hago, aquello no me interesa. Voy buscando sin saber qué es lo que busco hasta que algo me sorprende, entonces me digo, es esto. –Cordelia Urueta

En las obras de Urueta se observan los diferentes estilos artísticos durante su trayectoria, de lo nacionalista a lo abstracto, de la luz a la obscuridad, de los colores a la sombra y de lo mexicano a lo fantástico. El uso del color y las formas son elementos que también forman parte de su estilo.

En sus obras se aprecia el misticismo, con temas como la deshumanización del arte, la violecia, la guerra, problemas ecológicos y mujeres como protagonistas.

Las mujeres tienen un lugar importante en sus pinturas como protagonistas de secretos, amores y visiones místicas.

Su trayectoria fluye en torno a un original y fascinante tránsito entre la figuración y la abstracción, por lo que es reconocida como “La Gran Dama del Arte Abstracto en México”.

Muere a los 87 años, el 3 de noviembre de 1995 después de una larga enfermedad. Está enterrada en Panteón Jardín de la Ciudad de México.

Obras

Cordelia Urueta, Cabeza de mujer, 1932
Cordelia Urueta, Mujer en rosa, s.f
Cordelia Urueta, Mujeres, 1947
Cordelia Urueta, Pintora de luna, 1952
Cordelia Urueta, Árbol, 1954
Cordelia Urueta, Mujer, 1956
Cordelia Urueta, Ángeles de la noche, 1957
Cordelia Urueta, La voz, 1958
Cordelia Urueta, Puerto Desconocido, s.f
Cordelia Urueta, Autorretrato, 1965
Cordelia Urueta, Pareja en la noche, 1970
Cordelia Urueta, Somos Testigos, 1975
Cordelia Urueta, Ojo del tiempo, 1990
Cordelia Urueta, La nave de los locos, 1992