"Había en su postura una doble arrogancia: por un lado criticar sin haber antes demostrado que estaban a salvo de sus propias acusaciones y, por otro, autoerigirse en movimiento en vez de esperar a que los críticos o los propios lectores encontraran similitudes en sus obras y los agruparan con un nombre." Nettel, G. "Cuatro novelas del Crack"

Es el invierno de 1994 y el PRI ha ganado las elecciones, de nuevo. El término de un año de asombros y catástrofes: el levantamiento zapatista y el asesinato del candidato a la presidencia; 5 aspirantes a escritores se reúnen en casa de uno de ellos y de dan nombre a un grupo literario, si los 5 tiemblan no se debe al frío de diciembre, sino a la debacle política y económica de un país sumergido por la crisis.

Dos años después sale a la luz el Manifiesto Crack, expuesto por Pedro Ángel Palou, Eloy Urroz, Ignacio Padilla, Ricardo Chávez Castañeda y Jorge Volpi; ¿qué pretenden? ¿Fama, trascendencia? ¿Imitar a sus héroes? ¿Un juego, una provocación, una estrategia publicitaria?

Como casi todxs lxs jovénes, ellos 5 no se acomodan a su tiempo, abjuran de su época. Estamos en 1966 y el futuro no se siente. La globalizacion y el neoliberalismo inician su conquista del planeta, ¿México? aún es una isla.

Los autores toman distintas vías para describir la necesidad de un rejuvenecimiento de la novela mexicana, el rechazo a la literatura con fines meramente superficiales y el deseo de regresar a lo serio de la literatura del "Boom": novelas profundas, polifóicas... el clamor principal del manifiesto. Contra la banalidad del nacionalismo y las etiquetas.

Eloy Urroz contribuye al manifiesto escribiendo que una de las metas del Crack es producir novelas que comprometan a la persona lectora en un nivel intelectual y evadir así la superficialidad de la literatura light:

"(...) los autores del Crack piensan de inmediato en la novela "con exigencias" y "sin concesiones;" "exigencias" cuyos resultados, al final, "merecen el esfuerzo" y "concesiones" que no sirven a la larga para enflaquecer aún más el panorama de nuestra narrativa y para desanimar a los lectores honestos."

Pedro Ángel Palou comenta que la inspiración del "Crack" venía de los clásicos, de la necesidad de proveer novelas que se queden a pesar del tiempo, que resistan las temporalidades y que contribuyan al legado del mundo literario, no solo el mexicano.

"Las novelas del Crack no son textos pequeños, comestibles. Son, más bien, el churrasco de las carnes; que otros escriban los bistecs y las albóndigas. A la ligereza de lo desechable y de lo efímero, las novelas del Crack oponen la multiplicidad de las voces y la creación de mundos autónomos, empresa nada pacata"

¿Qué busca entonces "La Generación Crack"? asociarse con lxs autorxs canonizados no solo de la literatura Méxicana -Carlos Fuentes, Juan Rulfo, Agustín Yañez- y del Boom Latinoamericano -García Márquez, Vargas Llosa, Julio Cortázar-, sino también de la literatura Occidental en general.

Ciertamente es un movimiento orientado a romper con lo que se percibía como el mórbido estado de la novela en México y así mismo, continúa con la tradición literaria que pensaban digna de rejuvenecer: el Boom.

"Cuando el grupo se crea en el 94 en México escogemos el nombre de Crack por su significado onomatopéyico y lo usamos para romper con cierta obligación del escritor mexicano o latinoamericano de hablar necesariamente sobre México y la identidad nacional utilizando los moldes copiados al realismo mágico de García Márquez (...) No hay una intención de ruptura con el realismo mágico entendido como tal porque autores como García Márquez y otros del "boom" son nuestros clásicos vivos"

Me parece importante mencionar que los autores que forman parte del "Crack" no se definen como una generación o un movimiento, se sienten un grupo. A esto, Jorge Volpi menciona en una entrevista que tuvo con David Hernández:

Las novelas del Crack no son ruptura, sino continuidad, medida de movimiento más que manifiesto. A pesar de las polémicas que causó la publicación del Manifiesto Crack y de los consiguientes espacios literarios que se crearon, los resultados eran certeros: las personas hablaban de la literatura mexicana y de la Generación del Crack.

En los 20 años transcurridos desde entonces, la literatura se convierte en mercado literario; una esfera pegajosa y sin salida. Incluso lxs rebeldes -no se dejen engañar, adorados por el mercado- se rigen mediante las reglas de la oferta y la demanda. Ellos, que viven en las entrañas del Boom, son presentados como sus liquidadores. Ellos, que no podían ser más mexicanos, son presentados como antimexicanos.

Más pronto que tarde, sus rivales los acusan de ser productos del mercado, resisten en vano; pero no importa, escriben. Mientras tanto, América Latina deja de ser la América Latina inventada por el Boom... ya todxs han olvidado lo que significan esas palabras.

Veinte años atrás, los 5 contribuyeron a dinamitar las reglas para ascender en el escalón literario diseñado por sus mayores; ¿quién alzará la voz hoy para romper los nuevos códigos? Ha triunfado el mainstream y con él, el predominio absoluto de la literatura en inglés... la literatura en español es un silbido en un gran concierto de rock.

Ha muerto Paz, ha muerto Márquez, ha muerto Fuentes, ¿quién ocupa sus altares? La revolución digital no ha llegado aún a las letras, se lee de otra manera, en un sinfín de formatos, pero se lee. ¿Los escritores? Apenas se dan por aludidos.

¿Del grupo? Queda muy poco, apenas un puñado de obras perdurables -cosa que a algunos les parecera escaso-. Lo que hoy dura más de 3 meses aspira a convertirse en clásico, no hay que perder de vista eso.

20 años atrás, México era un avíspero de corrupción y autoritarismo. Hoy es un cementerio. ¿Cómo escribir sentados sobre cadáveres? ¿Qué se conserva? La voluntad de escribir grandes novelas, novelas que cambien la vida de un lector.

¿Qué fue el grupo? Una ficción, no podía ser de otra forma... no más que un puñado de voluntades y poéticas que se enfrentaron contra el tiempo. La ficción más real.

BIBLIOGRAFÍA:

Chávez, R., Padilla, I., Palou, P., Urroz, E., & Volpi, J. (2015). Postmanifiesto del Crack: 1996-2016. Revista De Crítica Literaria Latinoamericana,41(82), 355-368. Retrieved May 7, 2021, from http://www.jstor.org/stable/44475421

Carbajal, B. (2005). The Packaging of Contemporary Latin American Literature: "La Generación del Crack" and "McOndo". Confluencia,20(2), 122-132. Retrieved May 7, 2021, from http://www.jstor.org/stable/27923076