El proyecto Mujeres es una puesta en escena que expone cómo diversas mujeres viven su día a día en un país machista donde la violencia está a la vuelta de la esquina. Esta obra de teatro es impulsada por Cultura UNAM y se presentará nuevamente del 23 al 26 de enero en el Auditorio del MUAC.

Como mujeres fuimos designadas a una vida donde es "normal" tratarnos como si fuéramos menos. No como iguales. Como seres incapaces de tomar una decisión propia. Débiles, sensibles e indefensas; que para ser tomadas en cuenta y estar a salvo debemos tener a un hombre a nuestro lado. Las mexicanas y los mexicanos estamos acostumbrados a la cultura de violencia donde la mujer no sólo es víctima, sino que también suele participar en ella.

La obra expone en todo el sentido de la palabra las diferentes presentaciones del cuerpo femenino y sus historias, donde a pesar de las diferencias, cada mujer se desnuda mostrando el dolor que la violencia le ha provocado a su cuerpo, mente y alma con palabras y/o acciones hechas por terceros y hasta por ellas mismas.

Una fue violada por alguien y en un lugar que ella conocía, no por cómo vestía. Otra fue asesinada, primero desaparecida causando una gran pena a su familia y no hubo justicia. Una más fue llamada puta por amar su cuerpo, por querer disfrutarlo y conocer su sexualidad. Alguien más fue ridiculizada por sus propias amigas porque se enamoró y le rompieron el corazón. Una de ellas fue criticada desde pequeña por su físico, por lo que pensaba y hacía; no le enseñaron a gritar y no se le permitía hablar, permanecía callada.

Éstas son situaciones que ocurren todos los días, las cuales nos encierran en un círculo vicioso, donde la violencia se manifiesta en cualquier parte y con diferente rostro.

Foto: José Antonio López. La Jornada.

La violencia está presente, no necesita aparecer en nuestro televisor o en el periódico para saber de ella, no somos ajenos y no debemos serlo porque el hecho de que sea así no implica que deba permanecer de esa manera. De alguna manera, cada uno de nosotros es parte de círculos de violencia y debemos decidir si actuaremos para cambiarlo o permaneceremos al margen de la situación. Si elegimos ésta última opción participamos de la peor manera: ignorando o normalizando la violencia sólo se agranda el problema.

La acción que toman todos los involucrados en esta obra de teatro como elenco y colaboradores al igual que el público, es no callar e iniciar un diálogo sobre un tema que nos es cotidiano y al mismo tiempo, tiende a volverse ajeno a nosotros. Así que basta de callar y empecemos a exigir nuestra libertad femenina ya que no somos débiles, somos más fuertes de lo que pensamos y somos más fuertes si estamos unidas.