David Alfaro Siqueiros, apasionado activista político y figura clave del muralismo mexicano. Transformó el panorama del arte mexicano combinando su técnica con un compromiso político y social.

José de Jesús Alfaro Siqueiros nació en la Ciudad de México el 29 de diciembre de 1896. Realizó sus primeros estudios en Irapuato, Guanajuato, bajo la tutela de sus abuelos. Al morir su abuela, él y sus hermanos se mudaron a la Ciudad de México, donde fueron internados en escuelas maristas.

A los 15 años ingresó a la Escuela Nacional Preparatoria y a la Academia de San Carlos. En 1913 sus estudios en la Academia fueron interrumpidos a causa del golpe de estado de Victoriano Huerta contra Francisco I. Madero.

En 1914 fue invitado por Dr. Atl a contribuir en el periódico La Vanguardia, órgano del gobierno carrancista. Ese mismo año contrajo matrimonio con Graciela Amador, quien le sugiere adoptar el nombre de David en referencia a la escultura de Miguel Ángel.

David Alfaro Siqueiros, Los elementos, 1922-1924. Antiguo Colegio de San Ildefonso

En 1919 Siqueiros viajó a Europa para continuar sus estudios artísticos; en París se sumergió en el cubismo, el fauvismo y el dadaísmo, particularmente en las obras de Paul Cézanne por el uso de grandes bloques de color intenso. Allí, conoció a Diego Rivera con quien viajó por Italia estudiando a los grandes pintores al fresco del Renacimiento.

A inicios de los años 20 fue comisionado por José Vasconcelos para decorar los muros de la Escuela Nacional Preparatoria, en donde pintó su primer mural Los elementos (1922-1924).

En 1923 Siqueiros ayudó a organizar el Sindicato de Pintores, Escultores y Grabadores Mexicanos Revolucionarios y a su vez, fundó el periódico sindical El Machete.

Siqueiros se dedicó a la política durante la segunda mitad de los años 20, el gobierno detuvo el financiamiento de de los proyectos murales, fue arrestado y encarcelado en varias ocasiones. Durante su estadía en la cárcel retomó la pintura, comenzó a elaborar pinturas de caballete.

En 1932 fue expulsado del país por seis meses, se exilio en Los Ángeles, California donde realizó trabajos murales. Fue expulsado de Estados Unidos, lo que lo llevó a Montevideo y Buenos Aires.

Regresó a México en 1934 y en 1936, se enlista como voluntario de la Guerra Civil española, fue nombrado  teniente coronel por lo que recibe el alias “El Coronelazo”, nombre de su autorretrato más conocido.

“En su obra, encontramos inconformismo crítico y autocrítico; voluntad creadora, generosa y vigilante, y reafirmación de un realismo de muchos mayores alcances éticos y estéticos” –Raquel Tibol

Siqueiros creó el Siqueiros Experimental Workshop en Nueva York, donde probó la técnica de "accidente pictórico" que consiste en la improvisación, el uso de técnicas como el dripping, la creación de texturas y la exploración de las salpicaduras sobre los lienzos. Este método fue utilizado por figuras del expresionismo abstracto.

David Alfaro Siqueiros junto a su mural Dos montañas de América: Lincoln y Martí.

El inicio de la década de los 40 la vivió en el exilio, refugiándose en Chile, Cuba y varios lugares de América Latina.

"… no sólo selló de manera permanente la relación entre su carrera artística y su actividad política sino que les dio, en sus contenidos e impacto, un amplio carácter internacional y transcultural." – Alicia Azuela de la Cueva sobre la experiencia del exilio.

Regresó a México en 1944 para continuar su carrera como muralista; representó a México por primera vez en la Bienal de Venecia; junto a Diego Rivera realizó contribuciones con sus obras de esculto-pintura en Ciudad Universitaria. Realizó murales para el Seguro Social, el Palacio de Bellas Artes, el Museo Nacional de Historia y el Hospital de Cancerología.

En 1960 pasó 4 años en prisión por sus actividades a favor de los presos políticos, en ese tiempo realizó un gran número de obras. Al salir de prisión, logra el proyecto más grande de toda su carrera: el Polyforum Siqueiros.

David Alfaro Siqueiros muere el  6 de enero de 1974 en Cuernavaca, Morelos. Sus restos descansan en la Rotonda de los Hombres Ilustres.

Obras

David Alfaro Siqueiros, Eco de un grito, 1937. 
David Alfaro Siqueiros, El suspiro (El sollozo), 1939
David Alfaro Siqueiros, Retrato de la burguesía, 1939
David Alfaro Siqueiros, Muerte al invasor, 1941-1942
David Afaro Siqueiros, Nueva Democracia, 1944
David Alfaro Siqueiros, El Coronelazo, 1945
David Alfaro Siqueiros, Nuestra imagen actual, 1947
David Alfaro Siqueiros, Angustia, 1950
David Alfaro Siqueiros, El martirio de Cuauhtémoc, 1951
David Alfaro Siqueiros, Apoteosis de Cuauhtémoc, 1950-1951
David Alfaro Siqueiros, El pueblo a la universidad, la universidad al pueblo, 1952-1956
David Alfaro Siqueiros, Del porfirismo a la revolución, 1957-1966
David Alfaro Siqueiros, Apología de la futura victoria de la ciencia médica contra el cáncer, 1958
David Alfaro Siqueiros, La marcha de la humanidad en América Latina hacia el cosmos. Miseria y ciencia, 1967-1971